El teniente de navío que abrió fuego contra ‘Abu Willy’ ha estado retenido en el Estado Mayor de la Defensa: se le acusará de indisciplinaEl jefe de máquinas del ‘Alakrana’ hizo el lunes un llamamiento público a favor del teniente de navío de la fragata ‘Canarias’, Guillermo Martínez, que abrió fuego durante la detención de los dos piratas que secuestraron el ‘Alakrana’. El militar se encuentra en Madrid a la espera de que se resuelva su situación.
Según ha podido saber El Confidencial Digital de fuentes de la Armada, el teniente de navío viajó de Somalia a Madrid y ha estado retenido en el Estado Mayor de la Defensa. Concretamente, las fuentes consultadas apuntan que se le trasladó a la ‘sala de banderas’ de las institución armada.
Defensa aseguró el mismo lunes que no ha habido sanción alguna contra él y que su traslado a España se debió a una petición propia del teniente de navío. No obstante, según las fuentes consultadas por ECD, el Estado Mayor está estudiando la posibilidad de acusarle de indisciplina.
Las intenciones de los responsables del máximo órgano de gobierno de las Fuerzas Armadas son las de formar una comisión que evalúe y clarifique los hechos y el por qué disparó a los piratas.
ECD ha podido conocer que la versión de Guillermo Martínez es que él abrió fuego contra ‘Abu Willy’ y su compañero en defensa propia y porque vio que los piratas tenían armas en su poder.
“Tuvimos 4 minutos para poder detenerlos. Pedimos órdenes y hubo silencio”“Tuvimos tres o cuatro minutos para detenerlos pero no recibimos la orden”. Es la queja de un miembro de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE), el cuerpo de élite de la infantería de marina española, que intervino en la persecución a los piratas del “Alakrana” cuando huían en un esquife hacia la costa.
Las críticas a la actuación del Gobierno durante el secuestro del atunero, pero sobre todo por el desenlace y la sorprendente forma en que escaparon los piratas somalíes, es especialmente dura por parte de los efectivos enviados a la zona para participar en la operación militar.
El Confidencial Digital ha podido conocer las críticas de miembros de la Fuerza de Guerra Naval Especial que dieron cobertura a las fragatas ‘Canarias’ y ‘Méndez Núñez’ durante el secuestro del atunero vasco a lo largo de los 47 días. Sus integrantes son efectivos especializados en técnicas de reconocimiento especial, acción directa y asistencia militar, buceo con manejo de explosivos, paracaidismo, evasión y escape, combate en tierra, infiltración y exfiltración, defensa personal y tiro de precisión.
Estas son, en síntesis, las quejas de esos marines que intervinieron en la persecución al esquife de los piratas:
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No tiene explicación que los piratas pudieran escapar, sin capturar a ninguno de ellos. Con el entrenamiento y los medios técnicos de los que disponemos, es técnicamente imposible que puedan huir en un esquife sin ser interceptados y apresados.
-- Pudimos detenerlos.
Tuvimos entre tres y cuatro minutos de tiempo para bloquearles el paso antes de que se acercaran a la orilla. Era el momento propicio: nosotros habíamos reaccionado a tiempo y dábamos cobertura.
-En ese momento, hicimos la pregunta:
“¿Qué hacemos?”. Y no recibimos la orden para intervenir. Hubo silencio--
También tuvimos blanco a distancia en varias ocasiones, pero nos habían dejado claro que no había que disparar bajo ningún concepto. No querían ningún muerto ni herido.
-- Las órdenes y reglas de combate que recibimos en el Índico eran de disuadir e intimidar con nuestra presencia. No responder, salvo si éramos atacados con fuego.
No entendemos qué hacíamos allí. Parece que íbamos a regalar caramelos.-- Estamos quemados. No sólo hemos quedado en entredicho ante los piratas y para futuros ataques a otros barcos, sino también ante otros países.
La Armada española se ha convertido ahora en el ‘hazmerreir’ de otros ejércitos. Incluso algunos han puesto en duda nuestro valor.
-- En la academia nos enseñaron esta táctica militar: si, ante pequeñas acciones, no respondes contundentemente, la agresividad del contrario aumenta.
Un último dato que ha molestado a los miembros del cuerpo de elite de la infantería de marina:
sus colegas franceses, griegos y alemanes, entre otros, también enviados a aguas del Índico les han transmitido, con sorna, que son “poco fieros”.Sobre la falta de órdenes cuando estaban en disposición de bloquear el esquife de los piratas, las fuentes militares consultadas achacan esa actuación a los mandos superiores del ministerio de Defensa.